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La barra del Blue Parrot

THE INFLUENCERS

THE INFLUENCERS

Podría parecer que se trata del nombre de una nueva película de acción de Hollywood, pero en este caso no. O al menos no totalmente.

En realidad si existe una parte de acción en este concepto de “Influencer”. Los “influencers” son personas, medios o empresas referentes que gozan de gran credibilidad ante la comunidad y que a menudo disponen de canales privilegiados y establecidos desde los que pueden llegar potencialmente a miles de personas y por ello resultar auténticamente influyentes. Acumulan un grado de poder respetable al disponer y emitir una opinión, un medio por el que transmitirla y una serie importante de receptores que siguen sus recomendaciones.

Si, cierto, es como el viejo y off line “prescriptor” de toda la vida, pero en versión 2.0.

Para los que llevamos años trabajando en el mundo del marketing y la comunicación no es novedad el prestar especial atención a los “influencers” a la hora de diseñar estrategias o realizar campañas. Como norma habitual se realizaban presentaciones VIP de productos o servicios a críticos, periodistas, profesionales del sector implicado, famosos asociados y demás personas que, se estimaba, podían apoyar con su opinión el mensaje de nuestra marca.

Con los nuevos tiempos sabemos de la proliferación de nuevos “generadores de opinión” que mediante sus blogs consiguen que sus mensaje llegue a muchos de nuestros clientes potenciales. Y a todos seguro que nos vienen a la mente muchos casos en los que el apoyo de estos blogueros han dotado de nueva vida a ciertos productos… o los han condenado al fracaso.

Precisamente hace un par de días Oscar del Santo hablaba en su blog www.oscardelsanto.com sobre este tema, bajo el título “Ponga un influencer en su vida”.

Sin lugar a dudas, durante este año 2012 y los siguientes vamos a vivir una interrelación cada vez más importante entre lo on line y lo off line. Necesitaremos ser creativos, adaptar estrategias, probar nuevas herramientas y explorar nuevos caminos. Y en todo ello deberemos tener en cuenta al viejo “prescriptor” o al nuevo “influencer”. Apoyarnos en ellos, a la mejor manera de los buenos  relaciones públicas.

Yo añado un consejo a lo que opina Oscar. Queridos community managers, hablen con cualquier DirCom e intercambien experiencias enriquecedoras para ambos. Dejemos la diferenciación on y off y manejemos el concepto de Ágora para implementar nuestras acciones. Que interactúe lo virtual y lo real. No olvidemos que de eso se trata, que uno y otro son prolongaciones de lo mismo, que uno enriquece al otro y que uno influye en el otro.

¿Nuestros clientes son on y off? Entonces actuemos conjuntamente. Aprendamos a utilizar a los “influencers” con la experiencia adquirida y definamos sus ámbitos de prescripción. Nada puede beneficiar más a nuestros objetivos que el que los influencers se monten en el carro y se conviertan en agentes activos de nuestro esfuerzo de Comunicación.

Y como dice Oscar, pongamos uno en nuestra vida… pero de la mano de nuestro DirCom.

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